Martes, 24 de enero de 2017

¡Cuidados con tu bebé bajo el sol!

¡Estos días soleados son ideales para salir a pasear con tus hijos y disfrutar de las plazas y parques de tu ciudad! Un paseo diario de algunos minutos con la debida protección es muy saludable, ya que el sol estimula la fabricación de Vitamina D, la cual es fundamental para el crecimiento de los huesos y la fijación del calcio. Sin embargo, debemos tener especial cuidado con los bebés y tomar las medidas de protección necesarias para disfrutar del sol.

Los rayos del sol pueden provocar deshidratación, irritación y quemaduras. El sol emite radiaciones ultravioletas, o rayos UV,  los cuales son peligrosos incluso debajo de una sombrilla, ya que rebotan en el agua, la arena o la nieve.  La piel del bebé es muy delicada y estas quemaduras pueden llegar a ser muy graves. Estas últimas pueden provocar   ampollas, dolor y fiebre y deben ser tratadas con urgencia por un médico.

La piel del bebé es muy delicada y estas quemaduras pueden llegar a ser muy graves, estas últimas pueden provocar   ampollas, dolor y fiebre y deben ser tratadas con urgencia por un médico.

Los menores de 6 meses no tienen defensa alguna contra el sol, ya que sus organismos aun no producen melanina suficiente  para protegerles y la piel es mucho más delgada. Pediatras y dermatólogos tampoco aconsejan usar cremas de protección solar antes de los 6 meses de edad, por lo que los bebés menores de 6 meses no deben estar expuestos al sol directamente. La piel de los bebés es mucho más susceptible a las radiaciones y también a los productos químicos que pueden contener los protectores solares.

Hasta los 3 años de edad, aún  no están del todo preparados para recibir los rayos ultravioletas. Exponerlos puede resultar un peligro si no tienen la protección adecuada.

Te dejamos aquí algunas recomendaciones que te serán muy útiles para disfrutar del sol y evitar las quemaduras en la piel del bebé:

  • No expongas al bebé directamente a los rayos del sol, la sombra es tu mejor aliada.
  • Viste a tu bebé con ropa ligera de algodón, con ventilación y filtro UV si es posible.
  • Mantén a tu bebé muy hidratado, refréscalo con un paño húmedo regularmente en su cabecita, nuca y pies.
  • Evita el sol más fuerte,  entre las 11 de la mañana y las 6 de la tarde.
  • Mantén siempre la cabeza del bebé  cubierta con un gorro de algodón o una gorra de visera ancha.
  • Cubre todas las partes visibles del cuerpo del bebé con una crema protectora de máxima protección, renuévala cada 20 minutos y después de cada contacto con el agua.
  • Protege sus ojos, colócalo de espalda a la luz, de manera que las cejas protejan sus ojos.
  • Cuando el calor es más intenso, colócalo sobre una manta protegida con una sombrilla con filtro UV para que no se acalore.

Existen cada vez más evidencias que demuestran que la exposición a los rayos de sol en los primeros años de vida puede ser el origen de tumores de piel (melanomas) que se diagnostican 40 o 50 años más tarde. El efecto nocivo de los rayos UV es acumulativo, por lo cual es fundamental protegerse a los niños desde pequeños.

Con unos minutos de paseo es suficiente para que sinteticen la vitamina D que necesitan sus huesos.

 

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