Jueves, 02 de febrero de 2017

Lentes de sol para niños, un hábito saludable!

A los 18 años se han absorbido el 80 por ciento de los rayos UV calculados en toda una vida. Los ojos también tienen memoria y los tres primeros años de vida tienen vital importancia, sobretodo si tenemos en cuenta que durante esa etapa los ojos son más vulnerables a dañarse por el sol.

Claro que como adultos nos preocupamos de utilizar gafas de sol la mayor parte del tiempo, pero somos tan conscientes con nuestros bebés? También nos preocupamos mucho de su piel, pero hacemos lo mismo con sus ojos en verano? En ambos casos la respuesta suele ser negativa. Los ojos de los bebés son más sensibles a la radiación ultravioleta que los nuestros, por lo tanto debemos ser muy conscientes de protegerlos y para esto las gafas de sol (homologadas) se presentan como una alternativa imprescindible a la hora de prevenir  futuros problemas oculares.

El uso de lentes de sol es un hábito saludable que recomendamos incorporar desde pequeños, usándolas en los momentos de mayor exposición tu bebé se acostumbrará a utilizarlas sin problema. Incluso aquellos bebés que no soportan muchas cosas en sobre su carita, si utilizan gafas suaves y livianas de goma  en días de gran luminosidad, pondrán poca resistencia una vez que se las pongan.  Hay modelos especiales para bebés, livianos, flexibles  y que se ajustan correctamente a su rostro.

Según un estudio realizado por oculistas británicos, a los 18 años se han absorbido el 80 por ciento de los rayos UV calculados en toda una vida. O sea que como la piel, los ojos también tienen memoria. Los tres primeros años de vida tienen vital importancia, sobretodo si tenemos en cuenta que durante esa etapa los ojos son más vulnerables a dañarse por el sol que los de los adultos pues la córnea, la lente y los fluidos ópticos son más claros en los pequeños, haciendo que la luz entre más fácilmente a la retina. Como consecuencia, la exposición a los rayos UV incrementa a largo plazo el riesgo de padecer cataratas y otras enfermedades de la visión.

Los ojos del bebé son muy sensibles a los rayos solares porque su cristalino y la pigmentación de su pantalla protectora no se han desarrollado aún del todo. Por ello las gafas de sol son importantes.  Sin embargo se deben utilizar con moderación, reservando su uso a aquellas situaciones donde existe una alta exposición a los rayos UV,  en la playa, en la nieve o en los horarios peak de radiación.

Aún con gafas de sol, hay que señalar que los niños nunca deben mirar directamente al sol y evitar, en la medida de lo posible, la exposición  al sol en los horarios peak de mayor exposición a los rayos ultravioletas (UV) entre las 10:00 y las 17:00 hrs.

Además intenta disminuir la exposición directa de tu bebé a los rayos del sol eligiendo los lugares sombreado y utilizando un gorrito mientras juega. No obstante, lo que de verdad protege la piel que rodea sus ojitos y que además les ayuda a prevenir problemas oculares en la edad adulta son, como recomienda la Asociación Española de Pediatría, unas gafas de sol oscuras.

 

Encuentra anteojos de sol en www.tubebeseguro.cl

 

 

Fuente:

https://www.alimentasonrisas.es/

https://www.bebesymas.com/

Comentarios y preguntas